viernes, 18 de septiembre de 2009

New York Times

Lancelot, El caballero moderno

Noir

En el futuro todo es negro, pero brillante, no podría ver con mas claridad, hay gran contraste en el entorno.


En el presente todo es muy iluminado, tanto así que Lancelot, por venir del futuro tan encerrado tiene un gran problema con la vista, sus pupilas evolucionaron para ser mas sensibles a la luz y a veces no lo puede soportar. esta es una foto que le tomó a estrella el día de su cumpleaños no 15, se la tomo con sus gafas oscuras en el lente para mostrarle como veía el, pero por supuesto la cámara no capto exactamente como el ve.



Aun así ve los colores tan intensos como nadie los ve.

miércoles, 9 de septiembre de 2009

Relatividad Espacial



SUPERHEROE

Estaba Lancelot sentado bajo un árbol miraba a su alrededor viendo como todo era naturaleza y preguntándose como los seres humanos habíamos terminado con todo esto. Empezó a seguir un camino de hormigas, con la mirada al piso veía cómo las pequeñas criaturas cargaban hojas tan grandes. De repente vio que una de las hormigas se desvió del camino y subió al árbol, el niño terminó dando brincos para ver más, en esas se acerca una niña por detrás de Lancelot, se quedó mirando la misma hormiga que el niño miraba coger un hoja muy grande y al ver la cara de asombro del niño le dice

-Las hormigas pueden cargar 10 veces su peso corporal, nosotros no podemos ni con la mitad del nuestro, pero mi mamá insiste en que aun así somos muy poderosos.

Lancelot pegó un brinco del susto y con gran silencio escuchó lo que la niña le decía. La niña al ver que el niño se quedó mudo le dijo –ven vamos a intentarlo, allá hay unas rocas muy grandes, apuesto que no las podremos cargar- y la niña salió corriendo, Lancelot no supo mas que hacer y la siguió.

Al ver el lugar donde habían llegado le dijo a la niña –ni lo intentes, son muy grandes y no podremos cargarlas – la niña lo miró y con una sonrisa cargo una de las rocas como si no pesara nada, Lancelot impresionado le dijo

-¿cómo has hecho? La física dice que es imposible que cargues eso, según la ley de la inercia…

-Soy una superheroina (le interrumpió la niña) como Jean Grey la de los hombre X

-¿Quién?

-la de los hombre X, la que tiene poderes psíquicos…

-¿tienes poderes psíquicos? En ningún libro decía que eso había existido realmente

-¿cómo así?, olvídalo, la piedra es de icopor

-¿icopor?

-si… de mentiras. Que no sabes ¿Qué es icopor?

-no

-toma una piedra

Lancelot tomo la roca, era muy liviana, parecía que realmente no estaba ahí

-se ve muy real. Dijo Lancelot

-si fueron hechas para la obra de teatro “superman” del año pasado, este año la van a repetir por eso las volvieron a maquillar

(Ring suena una campana)

-se acabo el descanso me tengo que ir.

La niña salió corriendo y dejó a Lancelot ahí.

jueves, 3 de septiembre de 2009

CONTACTO

Un mundo enfermo y una sociedad ciega, sorda y muda.

Abrió los ojos y una luz brillante le cegó, la cabeza le dolía intensamente, no podía abrirlos bien, había mucha luz donde se encontraba. Después de un rato sus ojos se acostumbraron al brillo del ambiente y empezó a distinguir los  objetos a su alrededor, no todos los distinguia, pero algunos los había visto en algún lugar, sin embargo no recordaba muy bien donde. Trató de acordarse que le había pasado y se levantó bruscamente de la cama donde se encontraba, pero con el mismo impulso cayó al suelo y nuevamente quedó inconsciente.

Al abrir los ojos esta vez, ya no había tanta luz, por el contrario el aposento se encontraba oscuro, y al tratar de levantarse encontró a otra persona a su lado, era muy extraño la pose en la que dormía, no entendía como esta persona descansaba de esa manera.

Al tratar de levantarse de la cama, su acompañante se despertó y al verlo, se limpió los ojos y le dijo –ya recobraste la consciencia, ¿cómo te llamas?- el niño la miró extrañado pues nunca la había visto antes y se quedó pensando, después de un rato le contestó –no sé.- el niño estaba desubicado, no recordaba nada, tenía mucha hambre y le dolía todo el cuerpo.

La señora le dijo –yo me llamo Natalia, no te preocupes debes estar muy cansado, después te acordaras de tu nombre-. El niño la miró de nuevo y le preguntó -¿Dónde estoy?- Natalia lo miró y le respondió –una señora te encontró en un parque tirado, pobre pasaste toda la noche ahí, así que ella llamó a la policía y te trajeron aquí-. El niño le pregunto de nuevo -¿Dónde estoy?- y ella le respondió –estas en el hogar Sagrado Corazón- -y ¿qué es esto?- le volvió a preguntar el niño –es un hogar para niños, no pudimos encontrar ninguna documentación contigo y las huellas digitales no aparecen en las bases de datos nacionales así que te trajeron aquí.- Una vez más el niño le hablo pero esta vez le dijo que tenía hambre, Natalia le dijo que la acompañara preparar algo con lo que hubiese en la concina, pero cuando la chica se levantó, se dió cuenta que el niño seguía en la cama mirándola extraño y le dijo –vamos- y el niño le pregunto –¿a dónde vamos?- la chica le dijo –a la cocina- -¿qué es una cocina?- le pregunto el niño y la señora se quedo mirándolo extrañada y le dijo –pobre, todavía estas desorientado sólo ven conmigo te voy a dar comida-.

En el corredor el niño miraba todo a su alrededor, cuando vio una ventana se acercó corriendo, estaba muy oscuro no veía sino siluetas de figuras extrañas, notó que todo estaba muy silencioso. A medida que iba subiendo la mirada se dio cuenta que había una línea que dividía el horizonte, arriba era como un color rosado, extraño, hacia la derecha se difuminaba con un azul oscuro nítido donde brillaban unos pequeños puntos blancos, un poco titilantes y mas allá vio la cosa más hermosa que jamás hubiese visto: Un enorme circulo blanco con manchas grises que se quedó mirando por un buen rato. Mientras Natalia lo esperaba se dio cuenta que el pequeño estaba hipnotizado con la luna, se le acercó y le preguntó: -¿te gusta?- -si- dijo el niño y se quedaron en silencio un rato -¿qué es?- le preguntó el pequeño con un tono inocente. Natalia lo miró asombrada, cada vez que hablaba algo con él se quedaba más sorprendida –¿no te acuerdas de la luna? ¿Qué te habrá pasado pequeño para que no te acuerdes de absolutamente nada? Vamos- tomó al niño de la mano y se lo llevó directo a la cocina.